María Luisa: el espacio que le damos a una obra
A veces una obra necesita acercarse al marco. Casi siempre necesita espacio.
Qué es
Una cartulina —blanca, negra o de color— que va entre la imagen y el marco. En otros lugares la llaman passepartout. Sirve para combinar con la obra, para contrastar o para acompañarla.
Qué le hace a tu obra
- Deja una ligera separación para que el vidrio no toque la obra.
- La ordena: la mirada se queda en el centro.
- Hace que la obra se vea más grande y se luzca mejor.
- Hace que un cuadro pequeño se sienta importante.
Ancho del borde
Un borde ancho da calma y un aire de museo. Uno angosto hace el cuadro más cercano. No hay regla fija; probamos con tu obra y miras.
Color
Los tonos claros y neutros son seguros. Un color que retome algo de la obra la hace más viva. Uno muy oscuro la hunde o la destaca, según la pieza. Por eso lo vemos con la obra enfrente.
Con la obra por delante
Te pedimos que la traigas. Así no adivinamos: ponemos una cartulina, otra, y eliges con tus ojos.
¿Siempre se usa?
No. Hay obras que lucen mejor sin borde. Te lo decimos con honestidad cuando creemos que no hace falta.
Platícanos tu obra en Juan Álvarez 1652, Santa Teresita.
Un ejemplo
Un dibujo pequeño con un borde generoso se vuelve el centro de la pared. El mismo dibujo con un borde mínimo se siente más íntimo, como algo para ver de cerca. Ninguno está mal; depende de dónde lo cuelgues.
Cuando son varias obras
Si vas a colgar juntas varias piezas, usa el mismo color de María Luisa en todas. El conjunto se verá ordenado aunque las obras sean muy distintas.
Qué te pedimos
Traer la obra y unos minutos. Con eso probamos anchos y colores sin prisa, y dejamos que tú elijas lo que más te guste.
Para terminar
La María Luisa no es un adorno: es parte de cómo se ve y se conserva tu obra. Dedícale unos minutos a elegirla bien y se nota.
Qué llevar
La obra, su medida si la tienes y una idea del lugar donde va. Lo demás lo probamos juntos en el mostrador.